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Verdades sesudas

Como podrás ver en estos momentos, ni la sequía más soretita del estío febreril puede destruir a este vegetal. Así que… ¡a cogollear se ha dicho!
Mientras estaba experimentando el funesto momento de mi cuasi- expire, alabando a Piñón Fijo y al Csikszentmihalyi, la voz de una lenteja (a medio pudrir) a mi lado, anduvo susurrando en esta caracola berenjeoidística grandes revelaciones, grandes, pero mirá que muy grandes, eh!
¡Oh! Juro que por primera vez en mi vida experimenté la sabiduría corretear hasta despatarrarse por mi sistema vegetabloide. Por lo que no puedo desperdiciar la oportunidad de compartir un clásico en las tertulias de estos parajes. Luego del éxito de nuestro curso “Cómo creerse que la vida es un dispensador de damier directo al naso” hoy les presentamos: “Sé profundo: barnizá la corteza prefrontal con esa damier”

¡Así es!... ¿querés ser un verdadero orfebre del pensamiento? Acá tenés la pista para llegar allí, papá! Porque todos debemos saber que para que a uno le consideren un ser reflexivo y con capacidad pensante, hay que llevar cual si fuese un estandarte prodigioso, el axioma que reza:

“El hombre está perdido. Viene de, y se va irremediablemente a la nada, entonces, yo no sé qué caranchos hago acá escribiendo esto si nada tiene sentido, y ahora que pienso, no me va a dar toda la vida para que me salga un puto sudoku entero bien, entonces pa´ qué quiero que me salga si después no me va a servir ni de pañuelo descartable”

A partir de aquí, el siguiente paso es quejarse, y quejarse, y QUEJAAAAAAAAAARSE. Pero con mucho ruido, mis lindos párvulos ¡con estrépito! ¡con luz! ¡cámara! ¡acción!. Hay que sacar a relucir las plumas más seductoras de nuestro plexo actoral. No creas que creer en lo que danza sobre los rieles de tu camino es sinónimo de compromiso, JA! Fantochadas de esos nenitos bobones que no quieren abrir los ojos a LA realidad. Se evaden, se esconden, se rascan el higo, pero tiene miedo, eh!, miedo de nuestra sesuda VERDAD. Manga de pseudomormones con ascendente a Rosario Castillo, supriman inmediatamente indolencias como “vale” o “me gusta” o “me divierte” o la peor de las bazofias “me enriquece”. Porque no hay algo que enriquezca más que chocarte con la realidad y lloriquear en la mismísima nulidad de las nulidades, escandalosamente desafiante, absorto en el dolor de no saber a dónde ir, pero gozoso de mirar de reojo al pebete superfluo que no entiende de ideas tan complejas. No mi querido, cuando te me vayas a la playa, y en la excitación te caigas de trompa sobre la arena, pensá que la mejor posibilidad es la de quedar quieto ahí mismo y morir allí, horneado por el Sol, con la retaguardia valientemente descubierta, esperando el ataque gaviotesco. No les creas a los chamuyeros que aunque también de culo al cielo, y con las rodillas hechas guasca, les llamó la atención el esmalte juvenil y volátil de un puñado de arena escurridiza, pero bella, que valió la pena hurtar en esa oportunidad.

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¡A las tres!

"Yupiiiii!" (la Bere)

A la una, a las dos y las tres… ¡a saltar!... a la una, a las dos y a las tres… ¡otra vez!. En cada intento el impulso hace cosquillas, vení, acompañame. En 30 centímetros de ida y vuelta... ¡Despegá, reíte, respirá!.



“A la unaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa


La alineación raquídea se suspende, se airea, y permanece atenta. Algo espera. En segundos aparece la disonancia serpenteando por ese omóplato estático y tembloroso que olvidó por un segundo su apendicularidad. Pero no desesperes, porque tu rodilla sí se ha movido tímidamente aguerrida…¡sí, sí! ¡se ha movido! mirá que la vi, te veo con todas las intenciones ¡eh! ¡PICAAAAA!.



“A las doooooooooooooooooosssssssss


Arqueate. El pre-impulso imprime una flexión. Aparece. Cuando menos te lo esperás, las asimetrías de los omóplatos se estilizan para hacer duetto y ceñirse a la caja torácica, en un solo movimiento hacia delante. Aprovechá ¡es la señal! agazapate. Estás a punto de volverte equilibríco-resórtico.



“¡¡Y a las treeeeeeeeeeeeeeeeeeeeessss!!”


¡Mandate de una! ¡volá! ¡malabareá! ¡jugá! cagate de risa, seamos dos pajeros saltando por la calle.

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ÉL, oh ¡ÉL!

"La culpa de esto la tiene una entrevista"

Se preguntan por qué este cualquiercosario estuvo un poco descuidado por tanto tiempo. ¡Pero no se impacienten! ¡OH! ¡Que aquí está el por qué!


El hecho es que mi vida está a punto de tener un cambio tra-scen- denta- llllllllllll, un cambio es -peci- a- lllllllllllllll, una revolución tota- llllllllllll. Siento que por fin encontré mi verdadero camino caminadero. Los días de verdura en busca de sentido han dado sus frutos. En el momento menos esperado, cuando mis ojos se posaron en el recuerdo de aquél algodonado estío con pinta borra é’ vino, apareció ÉL… ¡sí, sí! ¡ÉL! ¡ÉL! ¡É-LLLLL! Mi guía, mi gurú, mi encendedor Bic… un verdadero guerrero de la luz ¡Heman!


Un día, con mirada serena y apacible, como sólo la pueden tener aquellas nobles almas que alcanzan el punto máximo de conocimiento del mundo y de sí mismos, me musitó:



“Uh, qué salado estaría querer agarrar pá la presidenciassssssssssssss. Vos que estás al dope ¿No me da una manito?”


Indudablmente no podía no decir que si, porque si sí decía que no, no podría sí hacer lo que ahora no es hecho, pero sí es idea. Así que sí. En ese momento miles de ideas se agolpaban y bailaban al son del emoglobínico ritmo del viento axónico. En donde los sutiles malabares del fatum buscaban dar una lógica a cada letra que se deseaba expulsada al mundo. Mi discurso estaba a las puertas de abrazar la emoción de mi interlocutor:



“Bien de bien”



Pensaba ahora en los proyectos, pensaba luego en la responsabilidad, pensaba más tarde en la emoción, pensaba que… pensaba que ya a esa altura me estaba dando hambre y era hora de llenar el contenedor. Trave me dio el visto bueno y fuimos a comer y a armar nuestro caballito de batalla: los objetivos que perseguíamos.
Como no nos poníamos de acuerdo, tuvimos que escribir cada uno, en hojas separadas y sin copiar, lo que buscábamos. Luego haríamos la puesta en común. A ÉL se le ocurre LA idea:



“Yo digo el abecedario por dentro, sin decírtelo, porque sino no vale ¿sabés? entonces, vos me tenés que decir en algún momento “ta” y ahí te digo la letra en que quedé. Escribimos rápido lo que se nos ocurra con esa letra. El primero en llegar a cinco cosas avisa ¿ta?”


Apelé a su saber infinito y accedí.



-Trave: (concentrado en el recorrido del abecedario, esperando a que yo lo pare, me mira fijamente)
-Bere: ta
-Trave: “x”. Vo, laputaquetepario! lo hiciste a prepo, ¡ibas recorriendo el abecedario por dentro vos también!
-Bere: no, no fue así
-Trave: sí, sí fue!
-Bere: que no
-Trave: que sí, que sí y que sí, dos más que vos!
-Bere: no, mentira guarango
-Trave: si, si, es cierto , es cierto ¡turra! ¡turra! ¡turra!
-Bere: uhhh!! Sabés que? Eh eh, eh!... Vilar es más lindo que vos!
-Trave: Tipo que ta, nah, todo mal contigo, eso no se hace. Me re-bajonié.
-Bere: bueh! No estamos yendo de nuestro objetivo, vamo a hacer las pases, yo te dejo elegir la letra ¿ta?
-Trave: (con una sonrisa de oreja a oreja) dale! Mmm… me gusta la “t”… “T” de mí.

Es así que nos dispusimos a escribir rápidamente, pero ÉL no es humano, su velocidad, su agudeza y concentración no tienen parangón alguno en el mundo mortal ¡oh! ¡oooOOOOOooooOOOOooooOOOOoooh!



He aquí las listas:
Trave
Tener la paz mundial
Termoz con mis pejotinez
Tener la paz mundial
Tangas con mi marca
Tener la paz mundial y a Alejo y Valentina
Bere
Tortita de chocolate
Tratar de aumentar los espetos corridos
Tappers con morrones en conserva
Tttttttt?
….

Aún estamos trabajando -con gran dedicación y cariño de marmota preñada- estos nobles objetivos. A continuación te dejamos un afiche en donde te comentamos que vamos a hacer nuestro lanzamiento desde el Samba del Parque Rodó.


Mantendremos el equilibrio (esto es muy simbólico, si, si.) sobre la superficie del Samba en funcionamiento, hasta que nuestros cuerpos se eleven sobre el éter. Desde ahí saludaremos a la multitud, mientras los rociaremos con espumita. *



Traigan algo para merendar y chupe.







* La insitencia en el aspecto comedorístico se debe a que todavía no morfé ¡y tengo hambre!.

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ZzZzZzZz

Sueño con la densidad y el contorno y la línea del tiempo verbal.

Que no entiende los sintagmas de besos iluministas, ni de educación parlera.

Que divaga sobre la textura de las palabras dulces, gruesas, desclavadas, untadas o remojadas.

Sueño con rozar la porosa superficie del diéresis, revolver la arenosa silueta de los puntos suspensivos o jugar con la volátil danza de las exclamaciones.


¡Shhh! Aunque ronque a pata suelta... no me despiertes.



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fuga y misterio II

El pulmón se prepara en cinco líneas y la danza ditirámbica de la fuga y el misterio rodea la habitación en girasoles de fuego. ¡Silencio! es momento de sentir hervir el grandilocuente techo, que se imprime en sueños polifónicos y contrapuntos líquidos. Deja el susurro que irrumpe al contrasujeto. Escucha. La ebullición de la savia pretende apoderarse del espacio en varias direcciones y a un mismo tiempo, volátil, voluptuosa y enérgica. Derrocha suspiros de bandoneón y cadencias en los dientes; entrelazando la vibración y el movimiento, la fuerza y el aliento. Se dispara y la vehemencia yace a los pies de ese misterio que resuena entre nota y nota. Transmuta. Y es ahí cuando las pulsaciones mecen y acarician a las plumas etéreas. Se renueva. Expande las alas de la coda y me deja el corazón agitado... ¡se corporeiza! ¡se apasiona! ¡se va al joraca!

¡GUACHO!


(Piazzolla es un turro ¡eh!, me lo hace a propósito!)


(esta es la versión con el Gary Burton y su vibráfono, faaah! ta más bueeeena!)

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*¡¡¡¡Salú!!!!

Y Berenjena me dijo (estas nueve cosas antes de que pasara lo que pasa):


-El whisky 100 Pipers (en inglés 100 Pipers) es elaborado y embotellado por la compañía Chivas Brothers, ¿te suena?


-Los boletos nuevos son cuatro veces más grande que los anteriores, de lo cual se desprende que hoy día se están talando cuatro veces más árboles para tener estos boletos.


Me dio tanto miedo lo que decía que le choqué el auto. Encendió la luz en llamas y recitó:


-¿Cómo fue que llegaste al vecindario aberenjenado?


-Porno.- respondí sin titubear.


-¿Con qué te encontraste?


-Tu vieja.- respondí sin saco.


-¿Cómo te recibieron?


-Hermoso, me encanta la facultad de odontología, es una construcción hecha y derecha.


-A partir de ahí ¿cómo empezó a gestarse la compinchada?


-Porno.- respondí sin titubear.


-¿Qué opinás de las semillas esdrújulas que anda plantando por acá?


-Hablá bien, pendeja del orto.- opiné y eran seis.


-En el fondo ¿tiene patio?


-En el fondo tengo un buen corazón, herido por los caminos de la vida en cautiverio y por la mayonesa, que lamentablemente ha traído tantas penurias al capone y otros mafiosos.


-Bo... contate una anécdota.


-¿Te acordás de la frase “la concha de esa mujer seguramente tiene el aroma de un exquisito y jugoso churrasco con puré”?


-¿A qué líneas (de transporte) ideísticas creés que le quiso garronear el pasaje?


-Actualmente o ayer avanzamos lentamente hacia la entropía. El mundo, tal cual lo conocemos, es una suerte de ventana por la cual se asoma de manera metafórica al destino que ya se ha fijado sin resolver.


-¿Algún vegetal de su verdulería que te haya proporcionado ganas de hacerte una ensalada? ¿cuál? ¿por qué? ¿cómo? ¿eh?


-Porno.- respondí titubeando.


-¿Teoría del caos y selección de un buen vegetal para hacer al horno?


-Pastrami, cabernet sauvignon y el mantecol es mentira.


-¿Recordás algún pasaje profundamente culto en su culta forma de decir cultamente las cosas?


-Hace poco escuché a una mujer de pecas decir lo siguiente “compré las bananas verdes para que maduren”. Me emocionó tanto la actitud detrás de la máscara que ella culo y él también.


Justo ahí se terminó (no) la cinta y fuimos con Julián a buscar un cinto, pero estaba tan, tan ¿quién es? Y usamos un rayador, mezclamos bien entreverado y lo dejamos bien finito. La idea estuvo genial. Justo me faltaba la 14.



*Entrevista o interrogatorio realizado por la Berenjena Voladora al intelectual Julián de "Le Nuatsi Doré"

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¡mala! ¡mala! ¡mala!

Nuestra redacción quiere ponerse al día en cuanto al uso y conocimiento del lenguaje. Por lo que en estos momentos está aprendiendo una gran lección: las palabras pueden ser extremadamente peligrosas, ¡malas! ¡malas! ¡malas! y podridas.
Como no podía ser de otra manera, siempre del lado del proceder abiertamente sabio y cultural, apoyamos esta posición (por dar solo un ejemplo, nótese la peligrosidad de la utilización de las últimas tres palabras anteriores al paréntesis).
Es que sí, ellas siempre te están sugiriendo cosas. Algunas son unas tontas inocentes, pero mirá que las hay de las otras ¡eh!, de “esas” que te terminan llevando por el mal camino, y después... después ¡ja! Ya no volvés a ser el mismo ¡sí! ¡vos mismo! Inadaptado verbalizador de bosta.

Te proponemos dejar de ser un total asco hispanoparlante con estos pequeños consejitos para limpiar el pozo negro que llevas en tu conducto buco-faringeo:

1. No seas soez y reemplazá a “la innombrable” (una medida inteligente es hacer de cuenta que la palabra peligrosa no existe) con una carismática definición que deleitará a todos los que te escuchen:

“¡Oh! Tengo el agrado de comunicarte que tu coeficiente intelectual se encuentra a la par del aparato reproductor de una camada de hámsters convertidos al onanismo después de conocer a la raíz en ebullición de tu sangre, la liberal, mamífera- y siempre muy cariñosa con toooooooooooooooodos y sin distinción- criatura femenina que te engendró”

Vemos así, como las palabras malas, malas, se suprimen. ¡Respiremos! Ahora nos podemos quedar tranquilos. De esta forma ingresamos al mundo del lenguaje maduro, culto, no agresivo. Estamos seguros que, utilizando estas palabras y unos cuidados y delicados modos (sonrisa al hablar y tono melodioso) las relaciones entre los enfrentados tendrán el nivel propio de una especie superior ¡sí! ¡como la nuestra!. Que sabe gracias a su profunda inteligencia que las palabras de mal gusto incentivan el pensamiento vulgar y que lo refinado es solo para mentes refinadas.

2. Una vez entendido lo anterior, sería aconsejable que comiences a practicar metáforas para aumentar el grado de complejidad y Belleza.

“¿Te sirvo un apetitoso plato de esta ave cuya carne de exportación es una de las más jugosas que puedas probar?



“Pienso que te haría bien un relajante viaje hacia algún bello sitio selvático, perfumado con aires de mar y almejas rebosantes de color”



“¿Por qué no me tanteás el picaporte?”

La Belleza está en la fineza, siempre en ella, en su cuidado, en LA forma, con eso ya tenemos un 98,3520045587445544411225540% de comportamiento elegante, superior y distinguido. No, definitivamente no vas a ser igual que el resto, te vas a salvar del peligroso y mal camino (lleno de perversiones, obscenidades e imágenes de mal gusto). ¡No vas a decir “PUTO”! sino que vas a sonreír con ternura mientras que melodiosamente intercambiarás con afabilidad un “creo que esa manguera se ubica en la maceta equivocada”.