No es fácil ser un camaleón

Ser un camaleón no es una tarea fácil, pues se requiere de paciencia artística, delicada observación y poder de desaparición...¿Y qué más importante y esencial para un agudo animalito de ojos saltones, que este último elemento? Diseñar el holograma existencial perfecto requiere de conocimiento y de mucho estudio (animal, pero erudito el tipo). ¡Es maravilloso!. Plantéatelo de esta forma: te amalgamas al universo para convertirte en un todo, siendo la pequeña fracción de tintes, aromas y movimientos, encadenándote en armónica disposición con tantas miles que espejan sus individualidades -que no son más que repeticiones de un mismo patrón-. Te impregnas de cada sensación descripta para poder reflejarla con cuidado, así, de este modo, te pierdes en la grandiosa acuarela, cantando victoriosamente la derrota (hacia tus adentros, por supuesto, no por no ser humano, vas a creer que puedes cometer semejante error) a quien podría darte el "te encontré" en la escondida meta-humana-camaleónica.
Es en este punto en donde uno se detiene con más atención, ya que quizás ni transformarse, ni mutar, ni cazar moscas con la lengua sean lo más sabio, increíble y profundamente inteligente que uno puede pensar de este ser psicodélico. Un camaleón se mimetiza con el mundo porque sabe que él no es el mundo...sino, se eternizaríatal vez en un nenúfar, o tal vez en una rama, o en un espeso follaje (no me animé a decir mierda, porque quizás haya alguno de ellos, que aspire a un estado así de elevado). Cambia las configuraciones de sus estados, que no son su vida, porque un pétalo no le devuelve su ojo, o una preciosa raíz no le sustituye sus esbeltas patitas.
A lo que quiero llegar es que la muy guacha y poderosísima seguridad animal de ser (llámesele Naturaleza o instinto) detiene el péndulo de la indesición en el reino animal. El camaleón nace algorítmicamente camaleonizado...y eso es, punto. Pero puede adaptarse a lo que le plazca, porque nunca deja de ser camaleón. Aún así pienso que hay algo que él no sabe que yo sí (¡¡¡ufff!!!...tenía que ser humana para complicar con mis vueltas y mi ego) y es que tal vez dentro suyo lleve el gérmen de cada elemento copiado, siendo al mismo tiempo su especie y los cinco reinos.